miércoles, 24 de agosto de 2011

La Capa

Tenía la cabeza grande y dura como una piedra. Él lo sabía muy bien, porque practicaba todas las noches antes de dormirse contra una sillita de madera que su abuelito Pancho había puesto contra la cama para que no se fuera a caer en la noche. Aunque él le insistía a su abuelo que se podía caer desde un edificio de un millón de pisos sin que su cabeza se rompiera, el abuelo no le creía e insistía en colocar la silla.

No importa, sirve para entrenarme.

Algún día sería un superhéroe. Todavía no había decidido cual; si aquel tipo que se aparecía en cualquier lado en el momento más indicado, o el otro fortísimo, o el del carrote marrón que robaba a los pobres y les daba a los ricos, algo así.

Mientras decidía tenía tiempo suficiente para hacer todos los ejercicios que un superhéroe tiene que hacer. Sin embargo, el problema que más lo mortificaba se concentraba en el tamaño. ¿Qué hacer con una estatura de un metro en un mundo tan malvado y necesitado de superhéroes enormes?

Lo primero era pasar la mayor parte del tiempo de pie, hasta que oyó a su mamá decir a su hermano: come sentado, el estar parado no te hace crecer. (Lo que resultó un alivio, le costaba muchísimo trabajo dormir así). Luego comenzó a colgarse de todo lo que veía, dando como resultado que las cortinas de los baños se vinieran al suelo, y unas buenas nalgadas por “muchachito tremendo”.

Habría que probar otras técnicas. Quería preguntarle a su hermano mayor; él lo sabía todo, pero no podía darse el lujo de quedar como un tonto que no sabe nada, así que comenzó a espiarlo y a seguirlo muy de cerca para ver si descubría su técnica (para ser tan alto). Después de mucho sigilo y paciencia, (y golperse repetidamente contra su espalda, cuando este frenaba de golpe) descubrió que la técnica de su hermano era bastante simple: hablaba constantemente por teléfono.

Que bruto soy, debí haberlo sabido.

Viviendo en un edificio sin parque, con vista a una vía principal (con todos los carros, humo y ruido), no había muchas posibilidades de andar suelto por allí, de hecho, ninguna. Se pasaba la mayor parte del día viendo la televisión, y en la tarde hacía como que jugaba, pero en verdad se entrenaba mucho para cumplir todos los requisitos necesarios en la profesión.

Hay que poner cara de malo. Frunciendo el ceño y arrugando la boca, poniendo una mirada de deliciosa rudeza, mientras se cuadra frente a un espejo con un puño y una pierna más adelantados, zapatitos blancos de deporte (necesarios para los ejercicios de la tarde). Pensando que hay que hacer algo con el cabello, definitivamente un defensor de la justicia no puede a andar con esos rulitos tan ridículos por la vida. Más tarde habrá que decírselo a mamá, aunque llore por un mes.

Secretamente anhelaba uno de esos trajes con cinturón y botas haciendo juego, pero de cara al espejo consideraba que, apartando los tontos ricitos, se veía bastante bien sin ningún tipo de uniforme.

Quizás me llamen el Superhéroe-sin-uniforme. (Un buen nombre, para empezar). Aunque considero necesarísima la capa, no hay forma de que se vuele sin la dichosa capa, sólo las brujas, y definitivamente eso es para las niñas. Una capa grande (más grande que yo), negra (por supuesto), muy brillante y con dos tiritas para amarrarmela bien al cuello, no se me vaya a soltar mientras vuelo y me espiche contra el piso.

En las noches siempre venía la gran batalla de la cena. El mayor quería comer basura, chocolate en la cena, donde se ha visto, mientras que el chiquito insistía en avena, espinaca, huevos sancochados y muchos tomates, donde se ha visto. Bueno, coman lo que les dé la gana, total, al final siempre hacen lo que quieren.

Tenía las manos grandes y ásperas como un orangután. Él lo sabía muy bien porque se raspaba un ratito todos los días con una limita que se había robado del cajón de mamá. No mucho, no es necesario que sangre (solo para acostumbrar a aquellas manazas a sostener en pie los edificios en llamas y las bellas muchachas que luego le darían un besito y lo invitarían a tomarse un refresco con galletas en su casa, que mejor recompensa para un superhéroe cansado y sediento). Sin embargo, la parte del besito se la podían saltar, siempre está de más besar a una niña, aunque sea por galletas.

Excepto la niña del piso de arriba, que cosa tan terrible. Cuando sea famoso, nunca la voy a rescatar, aunque sea el último superhéroe del mundo.

Tenía la espalda fuerte y musculosa como un actor de televisión. Él lo sabía porque hacía flexiones todos los días, se tocaba con mucho cuidado las puntas de los pies dos o tres veces.

Se observaba detenidamente frente al espejo cuando entró su hermano. Pobrecito mi hermano, él no puede ser un superhéroe como yo. Imagínate que en el momento en que esté sacando un enorme tren en llamas llenito de gente del precipicio, le dé su enfermedad y se mueran toditos... Es mejor que me deje ese trabajo a mí, que estoy entrenado y que además, lo puedo salvar a él (llevarlo volando al hospital, necesito una capa urgentemente, cuando los ojos se le ponen rarísimos y empieza a llorar quedito, y mi mamá pone esa cara extraña y me saca del cuarto). -¿Qué haces, campeón?. –Necesito mi capa, ya es hora de que empiece a entrenar con el vuelo. –Bueno, pero ten cuidado, no vayas a romper nada en el salón, sabes como se pone mamá.

Finalmente llegó el día. Su tía Conchita le estaba celebrando el cumpleaños a sus primitos Fernandito y Luisita, esos dos demonios insoportables que de cuando en cuando cumplían años y a él lo enviaban hecho un pastelito a una fiesta fastidiosísima, y además, sin televisión.

Este año, era distinto. La tía decidió hacer una gran fiesta de disfraces (mamá dijo que era sólo por sobrepasar la fiesta de Yolandita Márquez), y por supuesto, pidió el disfraz con la capa más grande que había en toda la tienda. (Resultó ser un disfraz de principito, pero que importaba, se iba a ver muy ridículo si lo parapeteaban con uno de superman, eso era un plagio). Toleró impaciente la detestable fiesta, socializando poco con los demás niños que hasta ese momento sólo pensaban en jugar. Su mamá preocupadísima, este niño no juega con los chiquitos de su edad... habrá que hacer algo.

Después vendrán corriendo para que yo los salve.

En la noche, se puso sus zapatos de lona, su franela de hombre-super-veloz, su casco protector contra los golpes en la cabeza (una precaución extra, realmente. Pura ornamentación), y su capa. Gran capa negra, brillante, con cristales de colores en las puntas, majestuosísima, seguro que todo el mundo se vá a preguntar quien es ese nuevo superhéroe que pasó volando por allí. No hay FORMA de que me confundan con un estúpido pájaro.

Se puso su uniforme completo y se paró frente al espejo, pechito afuera, manos en la cintura. Todavía le faltaba tamaño, pero que diablos. (Gesto al mejor estilo vaquero). Era hora de comenzar los entrenamientos de planeo.

Primero, desde baja altura. La cama. (No era fácil planear desde la cama, necesitaba algo de impulso). Luego, después de mucho analizar, decidió posponerlo el día siguiente, sobre todo después del “andate a dormir” que salió del cuarto de su mamá. Bueno, habrá que esperar hasta mañana.

Al día siguiente se levantó con el mejor ánimo. Imaginarse la sorpresa de su mamá cuando descubriera que su hijito era un super-héroe. Seguro estaría feliz por muchos días, y sonriendo. La sonrisa de mamá es linda.

Su hermano veía la televisión, su mamá estaba trabajando, como siempre.

Ahora, a practicar el vuelo largo.

Cuando llegué al departamento había un tumulto de gente con aspecto triste y desesperado en la acera frente al edificio. Estaban casi todos los vecinos, había una ambulancia y unas patrullas de policía. Me acerqué a preguntar, y cuando notaron mi presencia, hubo un silencio absoluto que duró millones de años, todos me miraban con ojos enrojecidos y asustados, pero nadie dijo nada. Traté de mirar al centro del tumulto, y lo único que pude distinguir fue la puntita de una tela negra brillante, con cristales de colores.

domingo, 21 de agosto de 2011

Fucking Hippies

En la vida diaria, uno toma muchas decisiones, a veces sin darse cuenta. ¿Me voy por la autopista o por los caminos verdes? ¿Compro bonos o dólares? ¿Voy al cine o a comer sushi?
Cuando uno decide irse de su país y empezar de nuevo en otro lado, las decisiones que hay que tomar diariamente se multiplican. No solo eso: de cada decisión que uno toma, se derivan un montón de sub-decisiones, que a su vez, se convierten en un montón de micro-decisiones, y así sucesivamente. Lo más difícil del asunto es lo siguiente: en la mayoría de los casos, yo no tengo ni idea de cual es la mejor respuesta, ya que desconozco la ciudad y las costumbres del sitio al que voy, y tengo que terminar confiando en mi intuición.
Un ejemplo sencillo es el de las cosas que se van y las cosas que se quedan. Yo no soy de la gente que acumula demasiadas cosas: cuando algo está viejo o feo, lo boto o lo regalo. No soy de esa generación que no bota ni un potecito de arroz chino de 1982, porque "puede servir para que alguien se lleve un pedacito de torta". Así que en realidad, no tengo taaaantas cosas.
Aún así, me vi obligada a reducir mi carga material. No tengo suficientes cosas como para justificar una mudanza internacional, y tampoco tan poquitas como para que no sean problema.
Los electrodomésticos (los cuales no sirven en Europa, de cualquier forma) fueron los primeros en irse. Mi bella nevera de Space Invaders, mi Tostiarepa de dos arepas, de esos que ya no se consiguen, mi wafflera nueva. Mis platos incompletos y llenos de roticos. Mis ollas en las que los huevos fritos inevitablemente terminaban revueltos, mi tostadora bipolar marca Pancho Gomita, que unas veces sancocha el pan y otras lo incinera... todos pasaron a otras manos.
A los electrodomésticos y línea blanca, le siguieron los adornos de la casa. Bye bye Mr. Potato Head, te regalo mis iguanitas que compré en la juguetería en Mérida, por 5 Bs. cada una llévate las 30 cestas que pasé años recolectando en todas las ventas de mimbre de Venezuela. Es más, ya no se que hacer con ellas, te las regalo todas. Y estos potes de arroz y azúcar? Están casi nuevos! Me los regalas?.... Bueno, sí, llévatelos...
Luego tuve que darle una larga y honesta mirada a mi closet. De eso no quiero ni hablar, todavía estoy deprimida.
Cuando pensé que ya me había desprendido de demasiadas cosas, que quizás se me había ido la mano, me di cuenta de que aún faltaban mis libros... Ooooooh dolor!, no quiero regalar ninguno, no quiero donar ni dejar a nadie, a todos los amo por igual, a todos los voy a extrañar. Pero una evaluación objetiva del asunto arrojó resultados indeseables: muchachos, los amo pero no pueden venir conmigo. A esos si que los metí en cajas, recé por ausencia de inundaciones inapropiadas, y los sellé con la esperanza de irlos mudando de a poquito. Pero en el fondo sé que cuando sea el momento de sacarlos, van a ser amarillos, feos y tristes... pero tal vez en ese momento yo esté lista para decir adiós.
Mi perro Kaiser me enseñó hace muchos años la valiosa lección de que las cosas son cosas y se dañan y se pierden y la vida continua. Sin embargo, hay cosas que duelen más que otras, y cuando se trata de un desprendimiento tan generalizado, el resultado final es aplastante: me siento como si me hubieran arrancado un pedazo grande de piel.
La gente se pone un poco insensible, o tal vez es no se dan cuenta, pero a veces me caen dos y tres persona encima y empiezan a agarrar cosas al azar, preguntando si se lo pueden llevar... una vez alguien agarró mi cartera y me dijo: ¿y esto también lo estás regalando? Casi le digo: "si, y mi culo también, llévatelo si quieres", pero me contuve a tiempo. Cada vez que alguien me pide algo que no he ofrecido, o que no he considerado regalar, es como un punzón en el hígado, me siento como una vaca atropellada en el llano con un montón de cuervos encima. En el fondo, yo sé que lo que me duele es darme cuenta de que eso que me están señalando, tampoco me lo puedo llevar, y al final, se lo voy a terminar regalando o vendiendo a la persona que mostró interés.
Hay gente que me dice: "no sé para qué te preocupas tanto, mete todo eso en cajas y luego te lo mandan". La noción de recibir a posteriori un millón de cajas de corotos viejos y buscarle ubicación en un apartamentito romano me aterra. Por el otro lado, la alternativa de dejar mis cosas en cajas por años y años, para que eventualmente alguien las abra y concluya que todo esto ya es basura, me entristece. La opción más razonable para mi es darle colocación a la mayoría lo más rápido posible, más o menos como cuando uno tiene diez cachorritos en casa, y tratas de conseguirle un buen hogar a todos.
También hay personas que me hablan de lo superficial que es aferrarse a objetos inanimados, (y eso es a veces extrapolado a los animados = mi gato), de que las posesiones personales no definen quienes somos, y que tenemos que liberarnos de las ataduras monetarias para ser verdaderamente libres y encontrarnos a nosotros mismos.

A quienes les digo: fucking hippies.


miércoles, 8 de junio de 2011

Viajar en avión con una Mascota

Después de mucho pensarlo, he decidido que mi gato George Michael se va con nosotros a Roma.

Hemos considerado cualquier cantidad de variables, tratando de considerar sobre todo qué es lo mejor que se puede hacer por él. Este es un gato que cuando hace frío duerme sobre mi barriga, y cuando tiene calor me toca la puerta para entrar en el aire acondicionado. Y vamos, es un gato: 90% del tiempo lo pasa durmiendo.

Con eso en mente, comencé a averiguar qué hace falta para que un gato viaje a Italia. Los requisitos para viajes de gatos y perros a Europa son los siguientes:

- Certificado Internacional de Vacunación Antirrábica (emitido por el veterinario. Tiene validez de un año)
- Vacunas triple felina y antiparasitante. (Certificado de Salud). En el caso de los perros, la vacuna equivalente.

Adicionalmente hay que colocarle un eurochip, que creo que es MicroChip ISO Standars 11784/11785

Con el Certificado de la vacuna antirrábica, se toma una muestra de sangre del animal y se envía a Francia o a Estados Unidos (dependiendo de la persona que nos esté haciendo la diligencia), donde es revisado y aprobado (o negado) por esa entidad. El costo varía entre 80 y 400 dólares. Esta toma de sangre debe ser hecha por lo menos 1 mes después de haber colocado la vacuna. La respuesta tarda en llegar entre uno y tres meses, también dependiendo del sitio donde se haga. Esto se llama "Certificado serological de Rabia"

Con esta respuesta, hay que ir al SASA (Servicio Autónomo de Sanidad Agropecuaria de Venezuela), que entrega los permisos sanitarios de exportación. Esto se debe hacer con entre 8 y 15 días de anticipación al viaje (no antes), y también es un servicio que ofrecen la mayoría de los veterinarios.

En general, recomiendan comenzar el proceso con 3 o 4 meses de antelación para estar seguros de que la mascota va a tener sus papeles en el momento del viaje, ya que los vuelos actuales no permiten mascotas viajando solas.

Después de llamar a todas las clínicas veterinarias de Caracas, descubrí que los precios varían ampliamente (no voy a ponerlos porque mañana seguramente son otros), pero que si hay bastante oferta de personas e instituciones que prestan este servicio. Unos ponen más peros que otros. En general, Razas y Abello ofrecieron los tiempos y costos más razonables, aunque confieso que aún no me he ido así que no tengo todavía un feedback que darles.

Con respecto al viaje en el avión, ese es otro tema. Si el peso del animal más su kennel no superan los 8 kilos, permiten que vaya con uno en la cabina, probablemente debajo del asiento. El kennel tiene unas medidas máximas para que quepa (21"x13"x10"). También permiten los bolsos de mano aptos para animales. Si el peso es mayor a 8 kilos o el animal es muy grande y no cabe en este carrier, hay que enviarlo por carga. En ambos casos, hay que pagar un adicional al pasaje de entre 100 y 200 euros aproximadamente y hay que reservarlo con tiempo, sobre todo si va a viajar en cabina ya que tienen un máximo de 1 o 2 animales en cabina a la vez. Sin embargo, todas estas características varían de acuerdo a la aerolínea. Para saber exactamente qué requerimientos exige la aerolínea, se pueden meter en la página web y ahí les indica como debe viajar el animal. Para marcas de kennel pueden revisar esta página, que está bastante completa:


Estos kennel no pesan casi nada (uno para un gato o un perro pequeño debe pesar entre 1 y 2 kilos, por ejemplo), y se consiguen en Amazon por montos bastante razonables (entre 20 y 60 dólares los pequeños). En Caracas se pueden comprar por mercadolibre, y en Don Perro tienen bastante variedad y precios solidarios.

Para amortiguar un poco el trauma que va a sufrir el animalito en el viaje, hay un montón de recomendaciones, entre las cuales siempre se encuentran:
- acostumbrar con tiempo al gato o perro al kennel, de forma que en el momento de viajar no se convierta en un castigo y sea más cotidiano. Sugieren ponerle la comida adentro, algo de ropa con olor del dueño, un juguete preferido, y dejarlo en algún sitio donde él esté frecuentemente, con uno o dos meses de anticipación.
- no recomiendan darle tranquilizantes, ya que aparentemente le pueden bajar la tensión al animal, lo cual conjugado con el cambio de presión en el avión puede generar consecuencias no deseables. De todas formas, esto es prudente consultarlo con un veterinario de confianza. Si recomiendan darle Rescue u otras cosas naturales.
- el tema de la comida va a depender del animal y de la duración del viaje. Sin embargo, todos coinciden en que hay que tener algo de comida y agua a la mano y evitar alimentarlo antes del comienzo del viaje para evitar que tenga que hacer sus necesidades en la cajita en la que va a pasar varias horas. Alguien incluso sugirió colocar hielo dentro del kennel si tiene que viajar en carga.
- también recomiendan tener tanto al animal como a su carrier bien identificado, y tener una correa todo el tiempo a la mano en caso de cualquier emergencia (uno nunca sabe!).


Luego les cuento como me fue.

Un Nudo en la barriga y Mariposas en la garganta

En enero del 2008 empecé este blog. La intención original, cuando dije "mmmm, voy a hacer un blog", fue para hablar de mis vivencias como emigrante, y para compartir un poco la información que dificultosamente se va recopilando en el trayecto, de forma de ayudar a los que están un poco más atrás que uno. De hecho, así lo enuncié, orgullosa. Y estas son las alturas en las que todavía estoy aquí.

Hoy finalmente puedo retomar el tema, ya que ahora si que si que si que me voy. Yo sé que después de casi tres años cacareando casi nadie me cree, y los que me creen no me toman en serio. No los culpo! Pero sepan: ya tenemos pasajes. Somos los orgullosos dueños de tres pasajes con destino "Imperio: el viejo mundo" (dos humanos y un felino) con fecha de partida próxima. Demasiado próxima.

A pesar de haber pensado, analizado, meditado, gritado, discutido, e interiorizado al respecto, hoy, que ya tengo los pasajes y bastantes cosas organizadas, tengo como unas ganas de llorar que me empiezan en la barriga, y unas mariposas de primer beso en la garganta. Diría yo, sentimientos encontrados. Por un lado, estoy loca por irme, ya que he pasado mucho tiempo en una especie de punto y coma, en el que la historia avanza un poquito y luego se detiene porque nos vamos. Por el otro, pues lo obvio. La mamá y el papá que se quedan acá. La hermana que voy a ver cada muerte de obispo y salen tres lagrimitas así solas, sin preguntar. Los panas que sé que no voy a ver más nunca, y los que veo todos los viernes y voy a ver una vez al año, si acaso. La bendita playa, que la deberían prohibir para que deje de ser algo más a extrañar. Las arepas no, porque confío en que me van a regalar un tostiarepa nuevecito de regalo de despedida.

Por lo menos me puedo llevar a mi gato, y es un poquito de hogar que me acompaña a donde sea, así sea a coñazos dentro de una caja.

Pobre gato. No tiene idea de lo que le espera. Además el inocente no habla italiano, y no me imagino la confusión en lo que se le acerque un paisano y le diga "bupiri bapiri?"

Pero bueno, ya estamos casi listos, casi idos, y me estoy preparando mentalmente para llorar como una magdalena hasta por las propagandas de la quinta Leonor de aquí a que me monte en el avión.

lunes, 16 de mayo de 2011

Odio Viral o las Fronteras de la Estupidez


Para aquellos que no la conocen, les presento a Rebecca Black. Es una niñita de 13 años que tenía aspiraciones artísticas, y su mamá, supongo que tratando de apoyarla o de quitársela de encima, la llevó a una disquera de poca monta, y por la módica suma de 4000 dólares, le dieron una canción de ritmo pegajoso y un video con adolescentes rechonchas y torpes.


Si aún no lo han visto y les da curiosidad, acá les dejo el link: http://www.youtube.com/watch?v=CD2LRROpph0


Si se fijan en ese pequeño numerito que está abajo del video a la derecha, pues resulta que esa niñita ha obtenido (hasta la fecha de hoy) 141 millones de visitas.

141. Millones. De visitas.

A la chama ahora la llaman una artista viral. Es decir: una persona que se ganó la fama a punta de "tienes que ver esta vaina", "mira mi comment", "mira el video que te dejé en FB", etc. En este caso, la fama le viene porque la canción es demasiado mala. Aparentemente es tan mala que es la peor canción de la historia. A mi me la promocionaron como "tienes que verla, es DEMASIADO MALA DEMASIADO DEMASIADO MALA", pero cuando la vi... confieso que no me pareció nada del otro mundo.

Esta niña ha recibido amenazas de muerte, miles de mensaje de odio, insultos como "ojalá te de un desorden alimenticio para que te pongas bonita", "no te odiamos porque eres famosa, eres famosa porque te odiamos", (este último proveniente nada más y nada menos que de Charlie Sheen), cientos de parodias en Youtube, programas de televisión burlándose de ella, blogs musicales gritándole a los cielos de que como puede haber sido cantada una canción tan estúpida y tan fatua como esta. 141 millones de personas respondiendo a toda esta bola de comentarios y rumores, y atacando a una muchachita de clase media con aspiraciones musicales. Cyberbullying, como se le llama ahora al insulto anónimo de la world wide web.

¿Podemos ver la letra de la canción un momento, por favor?

7am, waking up in the morning
Gotta be fresh, gotta go downstairs
Gotta have my bowl, gotta have cereal
Seein’ everything, the time is goin’
Tickin’ on and on, everybody’s rushin’
Gotta get down to the bus stop
Gotta catch my bus, I see my friends (My friends)

Kickin’ in the front seat, Sittin’ in the back seat, Gotta make my mind up, Which seat can I take?
Coro:It’s Friday, Friday
Gotta get down on Friday
Everybody’s lookin’ forward to the weekend, weekend
Friday, Friday
Gettin’ down on Friday
Everybody’s lookin’ forward to the weekend
Partyin’, partyin’ (Yeah) / Partyin’, partyin’ (Yeah) / Fun, fun, fun, fun
Lookin’ forward to the weekend

7:45, we’re drivin’ on the highway
Cruisin’ so fast, I want time to fly
Fun, fun, think about fun
You know what it is
I got this, you got this
My friend is by my right
I got this, you got this
Now you know it

Kickin’ in the front seat, Sittin’ in the back seat, Gotta make my mind up, Which seat can I take? [Coro]
Yesterday was Thursday, Thursday
Today i-is Friday, Friday (Partyin’)
We-we-we so excited
We so excited
We gonna have a ball today

Tomorrow is Saturday
And Sunday comes after...wards
I don’t want this weekend to end

[Rap Verse]
R-B, Rebecca Black
So chillin’ in the front seat (In the front seat)
In the back seat (In the back seat)
I’m drivin’, cruisin’ (Yeah, yeah)
Fast lanes, switchin’ lanes
Wit’ a car up on my side (Woo!)
(C’mon) Passin’ by is a school bus in front of me
Makes tick tock, tick tock, wanna scream
Check my time, it’s Friday, it’s a weekend
We gonna have fun, c’mon, c’mon, y’all

[Coro]


Pues si, es bastante estúpida... se entiende que le encantan los viernes, sus amigos, que tiene una confusión inmensa de cual es el asiento correcto para sentarse en un carro, y necesita la aclaratoria de que el jueves viene primero y el sábado después, sin embargo... es realmente la canción más estúpida del mundo?

Podemos revisar otras canciones, por favor?

Recordemos a Van Halen, Why Can't this be love:

Whoa, here it comes
That funny feelin' again windin'
Me up inside
Every time we touch
Hey, I don't know
Oh, tell me where to begin
'Cause I never ever
Felt so much. Hey!

And I can't recall any love at all
Oh baby, this blows 'em all away

It's got what it takes
So tell me why can't this be love?
Straight from the heart
Oh tell me why
Can't this be love?

I tell myself,
"Hey! Only fools rush in"
Only time will tell
If we stand the test of time
All I know
You've got to run to win and
I'll damned if i'll get caught up on the line. Hey!

No, I can't recall anything at all
Oh baby, this blows 'em all away

Woo! It's got what it takes
So tell me why can't this be love?
You want it straight from the heart
Oh, tell me why
Can't this be love?

(Guitar Solo)

Woo! It's got what it takes
So tell me why can't this be love?
Straight from the heart,
Oh tell me why
Can't this be love?

Baby, why can't this be love?
Got to know why can't this be love?
I wanna know why can't this be love?
Una colección de clichés y preguntas estúpidas repetidas ad infinitum con un fondo musical que no es muy histórico que se diga.

Sade, en Smooth Operator, dice "Coast to Coast, L.A. to Chicago..." lo cual, dentro de una letra que ya es bastante nula, no ayuda mucho.

Casi todas las canciones de Black Eyed Peas son prácticamente retardadas... sin embargo, son considerados los role-model a seguir en cuanto al coolness standard. My Humps está entre las peores:

What you gon' do with all that junk?
All that junk inside your trunk?
I'ma get, get, get, get, you drunk,
Get you love drunk off my hump.
My hump, my hump, my hump, my hump, my hump,
My hump, my hump, my hump, my lovely little lumps (Check it out)

I drive these brothers crazy,
I do it on the daily,
They treat me really nicely,
They buy me all these ices.
Dolce & Gabbana,
Fendi and that Donna
Karan, they be sharin'
All their money got me wearin' fly
Brother I ain't askin,
They say they love my ass ‘n,
Seven Jeans, True Religion's,
I say no, but they keep givin'
So I keep on takin'
And no I ain't taken
We can keep on datin'
I keep on demonstrating.

My love (love), my love, my love, my love (love)
You love my lady lumps (love),
My hump, my hump, my hump (love),
My humps they got you,

She's got me spending.
(Oh) Spendin' all your money on me and spending time on me.
She's got me spendin'.
(Oh) Spendin' all your money on me, up on me, on me

What you gon' do with all that junk?
All that junk inside that trunk?
I'ma get, get, get, get, you drunk,
Get you love drunk off my hump.
What you gon' do with all that ass?
All that ass inside them jeans?
I'm a make, make, make, make you scream
Make you scream, make you scream.
Cos of my hump (ha), my hump, my hump, my hump (what).
My hump, my hump, my hump (ha), my lovely lady lumps (Check it out)

I met a girl down at the disco.
She said hey, hey, hey yea let's go.
I could be your baby, you can be my honey
Let's spend time not money.
I mix your milk wit my cocoa puff,
Milky, milky cocoa,
Mix your milk with my cocoa puff, milky, milky riiiiiiight.

They say I'm really sexy,
The boys they wanna sex me.
They always standing next to me,
Always dancing next to me,
Tryin' a feel my hump, hump.
Lookin' at my lump, lump.
You can look but you can't touch it,
If you touch it I'ma start some drama,
You don't want no drama,
No, no drama, no, no, no, no drama
So don't pull on my hand boy,
You ain't my man, boy,
I'm just tryn'a dance boy,
And move my hump.

My hump, my hump, my hump, my hump,
My hump, my hump, my hump, my hump, my hump, my hump.
My lovely lady lumps (lumps)
My lovely lady lumps (lumps)
My lovely lady lumps (lumps)
In the back and in the front (lumps)
My lovin' got you,

She's got me spendin'.
(Oh) Spendin' all your money on me and spending time on me.
She's got me spendin'.
(Oh) Spendin' all your money on me, up on me, on me.

What you gon' do with all that junk?
All that junk inside that trunk?
I'ma get, get, get, get you drunk,
Get you love drunk off my hump.
What you gon' do with all that ass?
All that ass inside them jeans?
I'ma make, make, make, make you scream
Make you scream, make you scream.
What you gon' do with all that junk?
All that junk inside that trunk?
I'ma get, get, get, get you drunk,
Get you love drunk off this hump.
What you gon' do wit all that breast?
All that breast inside that shirt?
I'ma make, make, make, make you work
Make you work, work, make you work.

(A-ha, a-ha, a-ha, a-ha) [x4]

She's got me spendin'.
(Oh) Spendin' all your money on me and spendin' time on me
She's got me spendin'.
(Oh) Spendin' all your money on me, up on me, on me.



Puse la letra completa porque la estupidez de la canción simplemente no tiene fin. Y el ritmo, pues... es simplemente pegajoso.

Otros fragmentos destacados de canciones de BEP:


I’m on the supersonic boom
Y’all hear the space shit zoom

Electric shock, energy like a million watts,
Space be boom and the speakas pop,

Futuristic musically
Mind will fold with energy
From the soul we sonically

Sub-sonic mega bolt base from the kickin’

Y quien no se ha desgarrado el gañote gritando Sweet Child o'mine?

She's got a smile that it seems to me
Reminds me of childhood memories
Where everything
Was as fresh as the bright blue sky
Now and then when I see her face
She takes me away to that special place
And if I'd stare too long
I'd probably break down and cry


Sweet child o' mine
Sweet love of mine


She's got eyes of the bluest skies
As if they thought of rain
I hate to look into those eyes
And see an ounce of pain
Her hair reminds me of a warm safe place
Where as a child I'd hide
And pray for the thunder
And the rain
To quietly pass me by


Sweet child o' mine
Sweet love of mine


Where do we go
Where do we go now
Where do we go
Sweet child o' mine

La cual es una manera bastante poco original y muy cursi de decirle a una mujer que es bonita.

James Blunt también tiene una destacada, con "You're beautiful", la cual además cuenta con un fondo musical que no va a pasar a los anales de la historia musical como destacado.

Seguimos?

Believe, de Cher. Con la misma técnica de falseo electrónico de voz que usaron con Becky.
Who let the dogs out, Baha Men. De panas, enciérrenlos otra vez.
Vertigo, U2. Una terrible mezcla de español, inglés, e incoherencias.
Barbie Girl, Acqua. Aunque algunos podrían llamarla "crítica social".
La canción de la piña colada. Que además es pegajosísima y la siguen poniendo en los locales.
mmm mmm mmm mmm. Crash Test Dummies. What The Fuck.
I like to move it, Reel to real. Que es protagonista en películas y todo.
500 miles, The proclaimers. De nuevo, eres bonita y caminaría mucho por ti.
Macarena, Los del río. Y como la bailamos!

Puedo seguir pero la lista es interminable.

Acoto que todas estas canciones y grupos a mi me gustan, ya que no soy una musical self-righteous bitch y escucho prácticamente cualquier cosa. Esto me permite cantar a todo pulmón "if I could party all night and sleep all day and throw all my problems away... my life would be EEEEEEEEEEEAAAASYYYYYYYYYYYYYY" en la cola de la Fajardo, justo antes de chillar felizmente "hoy salgo pa la calle más fina y elegante, heh, soy dueña de la carretera en el volante, heh, porque estoy fina y elegante", tranquiliiita y sin ningún remordimiento de conciencia.

Tal vez por esta promiscuidad musical es que encuentro ofensiva la reacción mundial en contra de una chamita de trece años que tuvo una iniciativa y una mamá que la apoyó: me parece exagerada y brutal. Dudo que esa gente, seguramente de clase media, haya tenido la preparación moral para la oleada de odio feroz que recibieron. Dudo que el clásico "hija, no les hagas caso" haya surtido mucho efecto ante cientos de miles de insultos (algunos bastante creativos) por todas las vías que existen: televisión, radio, Facebook, Twitter, Yahoo News, Blogs, periódicos, etc.

Los memes me dan mucha curiosidad, y este que es un anti-meme, me da más curiosidad todavía. Al principio pensé que lo que era capaz de unir a 141 millones de personas en una sola mente era el odio, tal vez por mi propia experiencia como venezolana. Acá, 30 millones de personas no se pueden poner de acuerdo para trabajar y salir de abajo, pero la unión de 15 millones contra los otros 15 se ha logrado a plenitud, y el común denominador es el odio de unos contra otros. Así que me puse a leer los comentarios de la gente. Después de un rato en Youtube, y otro en los comentarios de la gente de Noticias24 y NoticieroDigital, me di cuenta de que lo que une a la gente no es el odio: es la estupidez.

Como dice un amigo muy querido que pasó unos meses trabajando en Orlando atendiendo el público:

"La estupidez no tiene fronteras, ni raza, ni religión. Es Universal".

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Mujer de poca fe

Francamente, ya no se de qué escribir.

Tengo una sequía literaria que ya va para un año. Y hoy quise volver a postear algo y me encontré con que no tengo absolutamente nada que decir. Lo cual es bueno y es malo. Es bueno porque usualmente escribía para quejarme. Es malo porque cuando uno deja de quejarse, es porque tal vez dejó de luchar.

Algo de eso me pasó. La última vez que escribí, lo que recibí fue un palo de agua de ironías. "Bueno pero si tanto te molesta por qué no te buscas a un gestor". "Bueno pero lo que haces es quejarte del tráfico, por qué no te mudas de trabajo". "Bueno pero si te fastidia tanto por qué no te cambias de banco".

Esa inversión de los papeles, típica de los locales, me desanimó un poco en mi ánimo por querer llamar la atención sobre los problemas que nos están matando a todos de desidia y de abandono social.

Por otro lado, esa invasión extraterrestre de pancarticas rojas, de leyes y normativas recién salidas del horno, Sudeban agazapado esperando para lanzarnos un zarpazo en los momentos más inesperados, Cadivi jugando con nuestras ya debilitadas psiques, los ministros que se mueren y reviven a cada rato, y Lindsey Lohan entrando y saliendo de la cárcel, es una cacofonía espantosa que nos está volviendo locos a todos, y nos pone a correr de un lado al otro como gallinas descabezadas, comprando bonos, vendiéndolos a la media hora, corriendo pal banco porque y que lo intervienen mañana, persiguiendo una botellita de Whisky como si fuera Indiana Jones tras el Santo Grial, cazando el azúcar y el café y el arroz y la leche y el chocolate delight por todos lados, saltando de farmacia en farmacia porque esa medicina horrorosa que me tengo que tomar todos los días hasta que me muera, ya no la traen.

Estarán pensando: "mujer de poca fe, si todo esto se ha de arreglar pronto, el 26 son las elecciones y los vamos a barrer". Es que yo creo que me cansé de esperar ese golpe de estado que me rumorearon tantísimas veces. Me cansé de no comer pan Bimbo, de estar presa en mis tres municipios, de no asustarme cuando veo un muerto o escucho tiros. Me cansé de no poder planificar, de no saber qué voy a hacer el próximo año, el próximo mes, o mañana. Me cansé de ir a votar con la chuletica de mierda que redactaron los políticos de pacotilla que han hecho el ridículo en 10 años consecutivos de elecciones. Me harté de hacer cola. Cola para comer, cola para sacar mi dinero del banco, cola para comprar un carro, cola para un préstamo, cola para llegar a mi casa, cola para que me dejen viajar, cola para votar. Cola cola cola. Sigo pensando que la cola es una estrategia del gobierno para que los venezolanos no tengamos energía para patalear. Y creo que les está funcionando, porque como comemos mierda!

En estas elecciones voy a ir a votar. No me malinterpreten: no creo en las elecciones desde hace muchos años. Soy una agnóstica electoral. Sin embargo, nunca he dejado de votar, incluso fui miembro de mesa una vez, experiencia que me dejó marcada para toda la vida, y que supongo que es comparable a ser veterano de la guerra en Irak. Esto lo hago porque sencillamente, no me aguanto la ladilla opositora que se me va a venir encima si se me ocurre faltar en una noche tan linda como esa, la noche en que ninguno de nosotros podría triunfar. Pero en verdad esa es la única razón: creo que después de las elecciones estamos fritos ganemos o perdamos, porque si ganan ellos, al día siguiente al hombre se le empiezan a derramar leyes y decretos por todos lados, y si pierden ellos, la retaliación es aún peor, y se derraman leyes y decretos, pero esta vez con arrechera. En cualquier caso, y pase lo que pase, al días siguiente la oposición no hace nada sino chillar como cochinos "trampa" "fraude" "son unos chimbos vale cónchale", y quedamos en las mismas, un poco más jodidos, más pobres y más domados. Cuentan con mi voto, que como para mi no vale nada, pues lo entrego obedientemente sin chistar mucho todos los últimos trimestres del año.

Aunque ahora que lo pienso, el hecho de que me esté quejando de que no me dejan ni quejarme, me indica de alguna manera que todavía me quedan fuerzas para patalear... aunque sea bajito.

martes, 17 de noviembre de 2009

No alimente a sus Pongos con Pollo después de medianoche

En los últimos 10 años, las navidades venezolanas se han visto continuamente empañadas por el ambiente electoral. La única forma de disfrutar un diciembre como Dios manda era saliendo del país: una vez afuera, uno se daba cuenta de que en algunos países la gente estaba entregada en cuerpo y alma a las festividades, a disfrutar sus familias y gastarse sus billeticos en divertidas compras navideñas.


Este año, por primera vez en mucho tiempo, los venezolanos tendremos la oportunidad de recordar el sabor de una hallaca (aunque sea una mini-hallaca de 3500) sin el sabor metálico y amargo de las urnas electorales. Podremos salir a comprar nuestros regalos, a pesar de los precios y de la escasez, sin tener al comité familiar mandando mensajitos por el teléfono para que nos recojamos temprano, que esta noche si es.


Me encanta la navidad. Siempre me ha encantado. Ya sea venezolana, americana o europea, la navidad es absolutamente encantadora. Toda la parafernalia del arbolito, y el nacimiento, y las lucecitas, sobre todo cuando son los demás los que se fajan a montarlas, se me hacen deliciosos. No soy muy fan de hacer millones de hallacas, pero la técnica de mi mamá de hacer unas cuantas mientras tomamos vino y peleamos por todo, me resulta perfecta.


Sobre todo, lo que más me gusta son los regalos. A mí me encanta hacer regalos, incluso a veces pienso que me gusta más hacerlos que recibirlos. El día indicado (no muy cerca del 24, por razones obvias), me armo de valor, me monto en mi carro y me arranco, mentalizada a que voy a recibir y a dar codazos como nunca, con zapatos cómodos y respirando en Ohm. Los dolores del cuerpo, alma y billetera que vienen después valen la pena, cuando la gente abre mis regalos, y especialmente, cuando les gustan.


Para mí, la selección del regalo es importantísima. Hay mucha gente que simplemente regala lo que le gusta a ellos mismos, y termina dándole a otros cosas que jamás usarían, y que en efecto, jamás usan. Un pongo. ¿Dónde pongo esto? ¿Lo pongo aquí? ¿O lo pongo por allá?


Yo siempre he sido de la opinión que uno tiene que poner un esfuerzo especial en saber qué le gusta a la otra persona, y tratar de buscar ese regalo perfecto a través de esa visión. Es dificilísimo, porque inevitablemente, uno se ve afectado por sus propios juicios. Además, la gente tiende a pensar que sabe exactamente qué es lo mejor para los demás. Esto se observa perfectamente cuando uno tiene un problema. “Mira lo que me está pasando”. Algunos te dan su opinión, otros te dan órdenes, otros tratan de actuar por ti. Es raro conseguir a alguien que se detenga un momento y trate de empatizar contigo, de ponerse en tus zapatos, y de preguntarse qué diablos estás sintiendo y necesitando en ese momento. Se forman un juicio definitivo, basado en sus prejuicios, te miran con lástima y te hablan con “la voz”, o levantan una ceja desaprobatoria, que no te resuelve el problema, pero que te deja muy claro que lo que sea que estás haciendo, está muy mal, y que ciertamente no es lo que ellos harían. Hay algunos que van un poco más lejos, y te persiguen por todos lados, te observan de lejos, te regañan cada vez que tienen una oportunidad, te evalúan constantemente. Lo consultan con otras personas, sacan más conclusiones, hacen conjeturas, obtienen resultados sobre resultados de hipótesis no-comprobadas, y nacen más y más consejos, hasta que te ves agobiado por una cascada de recomendaciones, reclamos, amenazas, advertencias y juicios. Los consejos pueden volverse Gremlins mojados comiendo pollo después de media noche, si no se tiene cuidado con ellos. Y tal vez, lo que esa persona necesita es apoyo, paz, un hombro en el que llorar, o un abrazo en silencio. O simplemente, confianza.


Te dan un regalo que no necesitas, que no quieres, y se olvidan de hacer una pausa y preguntarse si efectivamente, ese es el mejor regalo que te pueden dar.


En cierta ocasión, alguien que quiero mucho y que tiene una forma muy característica de vestir, me regaló un enorme brazalete de cobre. Tenía pedazos de metal soldados por todos lados, remaches, cosas que guindaban. Tenía como quince centímetros de ancho, y estaba diseñado para ser usado por encima del codo. En esa época, los noventas, yo estaba en la universidad y me vestía como una grunchy, pero limpia (franela blanca, Levi’s y Timberlands, para cualquier ocasión). Era tan ajeno a mí que ni siquiera me atreví a regalárselo a alguien más. Pero era idéntico a la persona que me lo regaló! Finalmente, me di cuenta de que fue un regalo hecho con muchísimo cariño, que la persona intentó hacer algo muy lindo por mí, y se lo agradecí enormemente.


Ese regalo nunca salió de mi gaveta.